Al más puro estilo de Claudio Mag
ris en su obra El Danubio, Roberto quiere compartir con los lectores la pasión por su tierra Castilla y León, sin olvidar a sus vecinos, que él bien sabe que porque lo son, sus vecinos, también conforman la identidad de su tierra y la de sus paisanos.Al contrario que Magris, que se mueve en cuanto tipo de transporte se le pone al paso (teniendo en cuenta la longitud de una singladura como la del Danubio), Roberto recorre los caminos montado sobre su bicicleta, de tal modo que es la voluntad de seguir adelante, aunque sea retrocediendo para reencontrar la senda y apenas queden fuerzas, la que impulse sus piernas.
Nos entrega aquello que ven sus ojos, los paisajes; lo que saborea su paladar, las biandas del camino; lo que escuchan sus oídos atentos, las conversaciones sabias de aquellas buenas gentes con quienes se cruza; y, sobre todo, lo que recupera su memoria, la suya propia y la de la Historia que le precede y da sentido a la senda, de tal modo que su viaje es un viaje de todos, al menos, de aquellos cuya inquietud y curiosidad les impulsan a reconocer en los otros aquello que nos une, aunque sean diferentes.
Y lo hace dominando la palabra y la imagen de ella derivada. Así, nos regala frases como:
...con una espada de luz que salía de mi frontal, iba haciendo jirones en el manto de oscuridad...
o
...va el río artesano de formas e historias.
En cierto modo, los itinerarios escogidos por tierras castellano leonesas, extremeñas o portuguesas son meros accidentes, pues Roberto es de León. Si fuese oriundo de cualquier otro lugar, hubiese recorrido esos otros caminos con el mismo espíritu.
Roberto es de los pocos afortunados que han aprendido la lección del gran padre de los poetas que fue Homero sobre lo innecesario e irrelevante que es llegar, porque el verdadero sentido de la vida es ir yendo, mantenerse en marcha, caminar, hacer camino.
Exactamente eso es Iter, camino. Literal y literariamente. Iter es el atrevimiento y la temeridad que supone alejarse de la seguridad de la morada y de la tribu, de enfrentarse al espacio ignoto y al silencio que llenará los ojos y excitará el corazón. Iter es la osadía de tratar de encontrarse a uno mismo y correr el riesgo de tener éxito.
Iter, por último es un libro de aventuras, un libro para valientes. Un libro para caminantes.
Además, Roberto es mi amigo y desde hoy sus libros figuran en mi biblioteca, entre Alejo Carpentier y Camilo José Cela.
2 comentarios:
Hola,
Me gustaría saber dónde se puede comprar este libro, ya que no lo encuentro.
Julia
Hola, Julia.
El libro está a la venta en las librerías Artemis y Pastor, ambas de León. También en la librería Oletum de Valladolid.
Saludos,
Robert.
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