Terminé de leer Dublineses, de James Joyce.
Escrito con la magistral pluma de Joyce, que se desliza ante los ojos del lector como si fueran auténticas imágenes en movimiento, como cuadros impresionistas donde el color es la puerta de entrada de las emociones.
Es acabar cada uno de los relatos y desear comenzar el siguiente. No tienen nada que ver entre ellos salvo la ambientación en la capital irlandesa. Sin embargo, algunos de sus personajes aparecerán en la magna obra de Joyce, Ulisses. Del último relato, Los muertos, que además es el que más me ha gustado, se realizó una película en 1987, la última que dirigió John Huston y que protagonizó Anjelica Huston.
Un libro de relatos realmente maravilloso.
He leído la edición electrónica de Ediciones del Sur, de 2007, de 260 páginas.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada