Terminé de leer Los enamoramientos, de Javier Marías.
Inicié esta aventura de leer con ilusión. Venía de ser promocionada como una de las mejores novelas de este 2011 que dejamos atrás, calificada como tal tanto por crítica como por público.Escrito desde el punto de vista de una mujer, nos narra cómo ésta queda prendada de una pareja que no conoce más que de coincidir cada mañana desayunando en una cafetería, a la que idealiza. Sin embargo, la muerte del varón (no desvelo nada que no muestre Marías en la primera página) desencadena (quizá este verbo es demasiado activo, dejémoslo en provoca) una serie de reflexiones en la protagonista acerca de las relaciones de pareja, del amor, del proceso de enamorarse, pero, sobre todo, de los procesos de duelo cuando alguien querido fallece.
En principio, tengo la sensación de que, más que Los enamoramientos, debería haberse titulado Los duelos, pero este título habría tenido menos tirón.
El estilo está por encima de la trama, algo que me gusta en general. Está escrito con un tempo lento, pausado, reflexivo, donde los personajes, siete apenas, más que actuar lo que hacen es pensar sobre lo que hacen, pero siempre desde el punto de vista de la narradora, que piensa por ella y por los demás. La acción se reduce al diálogo, unos diálogos en los que es más importante lo que pueden estar pensando quienes hablan que lo que en realidad dicen.
Los motivos por los que los individuos creemos que se comportan los demás toman pronto el timón en la trama, al igual que el empeño que tenemos por juzgar a los demás.
Eso sí, llega un momento en que entra cierta prisa en la lectura porque, como las intervenciones de los que dialogan quedan en suspenso mientras la protagonista analiza sus pensamientos o piensa por los demás, la subjetividad se posiciona como dominante en el texto, y el lector está deseando enterarse cuanto antes de lo que se dice en esos reflexivos diálogos. Dan ganas de decirle a Javier Marías: "déjate de rollos y cuéntame que respondió tal personaje".
El caso es que la lectura te atrapa, aunque sólo sea (y nada menos) que por conocer cuáles son las cuestiones que la protagonista se plantea acerca de lo que ha ocurrido y cuáles son verdaderamente los motivos por los que el fallecido de la pareja ideal del inicio ha muerto.
No es una novela de acción. Lo es de personajes.
¿La recomiendo? Sí. ¿Es para mí de las mejores? No tanto.
Leí la tercera edición de la Editorial Alfaguara, del 2011, con un total de 401 páginas.
Leí la tercera edición de la Editorial Alfaguara, del 2011, con un total de 401 páginas.
2 comentarios:
La verdad es que no me llama especialmente, así que de momento creo que lo voy dejando pasar.
Besotes =)
A mí me gustó muchísimo, pero es que a mí de Marías me gusta todo, así que no soy muy objetiva.
Besos
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