Terminé de lee Tarántula, de Thierry Jonquet.
Me dejaron este libro sin darme mayor información sobre él que la que podía observar en las pastas, sin carátula, del libro, es decir, sólo título y autor. El título es un bicho y del autor no sabía nada.
Se lee en un par de horas y en ese tiempo me encontré con una trama, aunque basada en el horroroso recurso de la coincidencia, de tan nefasto efecto en literatura, muy intrigante y con unos giros realmente intensos y geniales, con lo que el interés por saber qué sucederá al final está garatizado. Muy atractiva, quizá retorcida, pero sugerente en extremo.
Técnicamente es otra cosa. La naración cambia el punto de vista de un personaje a otro de forma aleatoria. Se ve que no es un efecto buscado por el ator, sino que no ha controlado el modo de exponer su historia. Una parte, incluso, está narrada en segunda persona del singular, algo difícil de manejar tanto por escritor como por lector. Los diálogos, aunque no hay muchos, son forzados. No es una narración natural y eso se nota.
El hecho de que sea un novela breve, lejos de ser una pega, creo que es su mejor virtud.
En definitiva, el libro descansa en una trama plena de intriga, muy interesante, típica de los bestseller de estantería y escaparate, pero no es literatura de calidad. Siempre en mi opinión, que quede claro.
Al acabar la novela descubrí que era el texto en el que se ha basado Almodóvar para su reciente película La piel que habito, lo que ha estimulado mis deseos de verla porque, seguro, que estará mejor contada que el texto de Jonquet, y con una trama muy del gusto del genial director y de su público.
He leído la edición de Círculo de Lectores de 2007, de 135 páginas.




